Sketches Of Spain (Miles Estuvo Aquí)

Sketches From SpainA finales de los 50, principios de los 60 se concibió y vio la luz Sketches from Spain, un disco considerado por algunos el resultado de la presión comercial sobre Miles, para otros es un experimoento extraordinario y el inicio de la exploración del flamenco dentro del Jazz.

Os presentamos lo que escribió Paco Montes a manera de liner notes para este disco.

Con el L.P. Sketches of Spain nos encontramos ante una de las más significativas grabaciones de música de Jazz que se hayan realizado e los últimos años. Esta obra fue el resultado del trabajo conjunto de dos grandes talentos musicales: el trompeta Miles Davis y el arreglador Gil Evans.

Nació el primero el 25 de mayo de 1926 en Alton, un pueblecito cercano a San Luis. Estudió música en Nueva York, enviado por su padre, y allí trabajó con músicos de la calidad de Coleman Hawkins i de su gran maestro Charlie Parker. Dirigió después dos orquestas, una de las cuales marcó un hito importantísimo en la historia del Jazz moderno, dirigiendo a partir de entonces grupos pequeños.

En este año, 1948, se conocieron miles y Gil Evans; éste, cuyo verdadero nombre es Ernest Gilmore Green y es hijo de padres australianos, tuvo orquesta propia desde 1933ª 1941, en que pasó a tomar parte, como arreglador y prácticamente director de la orquesta de Claude Thornhill, con el que estuvo hasta 1948. Pero, sin embargo, y a pesar de sus vastos conocimientos musicales, nunca-hasta 1952- tocó profesionalmente un instrumento, el piano, y como complemento de este hombre hecho de paradojas, durante siete y ocho años, ha estado haciendo arreglos para gran orquesta sin tener propiamente una, ya que su primer disco con su big band data de finales de enero de 1961 y salió al mercado con el nombre de …Out of the cool.

Entre el y MILES hay una increíble y extraña compenetración, Es como si fuesen dos partes separadas de un mismo ser que, al tratar en el plano musical, piensan, sienten viven al unísono. Es MILES DAVIS el que nos cuenta detalladamente cuándo se vieron por primera vez. …Yo estaba con Charlie Parker cuando GIL EVANS se nos acercó porque quería los derechos del tema Donna Lee para hacer un arreglo: le dije que podía hacerlo y le pedí que me enseñara algunos acordes y que me dejara estudiar también algunas de las partituras que estaba preparando para Claude Thornhill… Y la casi impermeable personalidad de MILES se vio penetrada, profundidad, casi sobrecogida por la de este músico de 1,85 de estatura que cuando se siente inspirado se encierra en un cuarto de su casa de Nueva York y coloca en la puerta una pancarta con el slogan Don’t Disturb y ni su mujer, Lilian, puede entrar a interrumpirle.

¿Pero cómo llegó al flamenco esta sociedad musical bizarra y sorprendente? Porque tenían que llegar: GIL EVANS, que , incidentalmente, no trabaja más que para MILES o para él, es un profundo conocedor de toda la música folklórica europea, africana y latino-americana, y como él mismo dice: …Tanto MILES como yo estábamos preparados para la música flamenca y entramos en ella con toda naturalidad…Un amigo de MILES, a principios de 1959, cuando esta tocando en la costa oeste de Estados Unidos, le hizo escuchar una grabación del concierto de Aranjuez, y el trompeta, que después de haberla estado escuchando durante un par de semanas no podía ya quitársela de la cabeza, aprovecho el momento en que él y GIL decidieron hacer este álbum para hacerle escuchar aquella grabación; como quería que el arreglador  también le gustara, decidieron incluirlo.

Y así tuvo lugar Sketches of Spain, a finales de 1959 y a principios de 1960. El Concierto de Aranjuez, del que se seleccionó sólo el segundo movimiento, se grabó el 20 de noviembre de 1959, el mismo año en que morían músicos de la talla de Sidney Bechet, Omer Simeón y el gran saxo tenor Lester Young; el mismo año en que el saxo alto Cannonball Adderley abandonaría el grupo para volar por su cuenta; el mismo año, en definitiva, en que MILES DAVIS, durante un contrato en el Birdland, fue atacado por dos policías mientras fumaba delante del club en un descanso de su actuación, considerando más tarde los jueces, en el curso del proceso que siguió, que los cargo aducidos contra él eran ridículos. Los otros cuatro temas se grabaron los días 10 y 11 de marzo del año siguiente, cuando John Coltrane abandona definitivamente el grupo para demostrar por sí mismo toda la grandeza del jazz y cuando se empieza ya a dar crédito a la música del rebelde y desconcertante Ornette Coleman.

Alguien dicho una vise podía encontrar ni un error ni un solo detalle de mal gusto en Brahms; es posible derivar hacia nuestro trompeta una admiración tal, porque es bien difícil encontrar fallos, defectos o lapsus en la música, al menos grabad, de este espigado MILES DAVIS. Ahora bien, la música davisiana está ya a punto de crear el clasicismo que ha caracterizado en gran parte sus grabaciones posteriores, porque no podemos ahora juzgar Sketches of Spain en el mismo contexto estético existente cuando se creó; hay que aprovechar la perspectiva histórica de estos diez años, juzgarla en conexión de sus avances posteriores, colocarla, incluso, en un plano de reciente actualidad para poderla captar mejor, y saborear en el doble aspecto artístico y de precedente de su amplia y extensa obra posterior.

Desde Sketches of Spain hasta In  a silent way hay un largo trecho de diez apretados y bien aprovechados años en los que MILES DAVIS nos ha ido diciendo poco a poco que para él, taciturno a veces, nostálgico otras, pocas veces alegre y reidor, el progreso no es una esperanza, sino el camino inevitable de su arte; pocos músicos ha dado al mundo del jazz que estén tan abocados a progresar como MILES; la complejidad de sus improvisaciones no le ha hecho perder claridad; la progresiva dificultad de los temas no ha disminuido su garra. Cuanto más difícil y complicado ha querido tocar, más profundo ha sido su impacto.

Y, sin embargo, con toda probabilidad. MILES es más auténtico cuando toca música apoyándose sobre alguien…En sus grabaciones con orquesta, el horizonte de su musicalidad es más amplio; el quinteto se le ha quedado pequeño y su sonoridad, la coherencia de sus frases, la inteligencia con que escoge sus variaciones es muy superior cuando debe enfrentarse a una masa sonora orquestal a la que tiene que doblegar, que convencer, que dominar… surge entonces el gran MILES DAVIS, de sonido aglutinante, de energía arrolladora, de ímpetu juvenil casi, casi, casi salvaje…

Como en el Concierto de Aranjuez, en el que sobresale sobre todo la autenticidad del timbre de la trompeta, ese dramático sonido español, parece como si MILES DAVIS hubiera vivido meses y meses en nuestro país y en lugar de haber aprendido su música tocando una guitarra, hubiera preferido conocerla a través de una trompeta, porque su sonido nace entre la arboleda de Aranjuez. El segundo movimiento de este concierto de JOAQUÍN RODIGO cobra nueva vida a través de los ritmos complejos y variados que GIL EVANS entretejió ya MILES(sic) había demostrado con anterioridad su afinidad básica con la sinuosidad rítmica y el temperamento musical español en sus temas Flamenco Sketches, del álbum Kind of blue, y en Blues for Pablo, de Miles Ahead.

Su tono, nostálgico, acariciador, taciturno, se hace poco a poco obscuro en los pasajes sombríos para después, conforme se anima la música, ir abandonando su aire, solitario y recobrar el embrujo de una música y de un paisaje no por distantes, expresados sin perfiles ni perspectiva. La partitura que GIL EVANS había colocado delante de MILES parecía compleja y difícil, pero MILES, por su parte, parecía no encontrar dificultades para improvisar sobre ella. La función  de la orquesta, como en otros arreglos de GIL EVANS para el trompeta, estaba concebida de una manera doble: por un lado sostener las improvisaciones y por otro comentarlas. La amplitud del colorido orquestal era amplísima, en cualquier grabación de GIL EVANS se hace inmediatamente evidente su estilo poco habitual de tratar el colorido de la orquesta, utilizando para ello desde los registros más graves de las trompas y de la tuba hasta los más agudos de los clarinetes y el metal, hasta tal punto que –a veces- las trompetas parecen querer imitar a las flautas.

GIL EVANS ha sido autodidacta en la mayor parte de su carrera …siempre he aprendido trabajando prácticamente, dice él, y no aprendí ninguna teoría musical más que utilizándola. Para este compromiso de Sketches of Spain leyó varios libros sobre música española, especialmente flamenco, y escucho  bastantes grabaciones sobre ella. Entre éstas estaba la música del ballet el amor brujo, que escribiera MANUEL DE FALLA, en 1915. De él, GIL y MILES escogieron Will o’ the wisp para incluirlo en esta grabación. Una vez más el timbre y el ritmo de MILES DAVIS destacan sobre una orquesta que no se limita a brindar un fondo sonoro adecuado, sino que parece querer romper el dominio de la trompeta solista, a través de una lucha brillante, que tiene siempre en cuenta ese sabor español que tanto MILES como GIL han querido mantener a lo largo de toda la grabación.

Con la Saeta y la Soleá entran de lleno en el panorama del cante jondo, donde todo se hace posible, donde todo, la vida y la muerte se pueden hermanar, el agua y el vino juntar, el hombre y la mujer llorar, amar, luchar…En el cante, hay tantos estilos como voces, tantos artes como cantaores y tanta vida caliente, humana, con aroma hecho sudor y quejido hecho parte de uno mismo, que hay que ser cuidadosos para no perderse; hay que recelar para evitar extraviarse; en el cante no se puede andar recio porque se pasa de lago… Y la trompeta brota dominadora en una esquina de una calle enjaretá entre un convento, la taberna y la almoneda, para hacerse oír por quién todito lo escucha, y contarle suavecito y con fatiga, lo que se sufre aquí abajo. La soleá, ya sea de Triana ya sea de Alcalá, es un cante de emoción, de profundidad, de recogimiento hacia uno mismo. Si sale la soleá es porque la soledad ha dejado de ser la misma de todos, se ha recortado, se ha individualizado, se ha hecho mía, es mi soledad, y cuando esta soledad mía empieza a hacerse música en la vega de Carmona, en la sierra de Lucena o en la plaza de Montellano, ya no es mí soledad, sino la soleá la que nace…Y la trompeta recoge su sonido, lo hace íntimo, y con la ayuda de la orquesta, hace hermanos gemelos a la soleá y al blues.

El flautista Pan es una antigua melodía folklórica en cuya interpretación  GIL EVANS decidió que la orquesta sonara como dice MILES, …igual que una gran guitarra . Es una canción mañanera, que se debía interpretar en algunas ocasiones con motivo de alguna celebración diurna. GIL EVANS ha conseguido una combinación instrumental sorprendente que no sólo es un nuevo estilo de escritura jazzística, sino también de música orquestal. Muy grande tiene que ser un país cuya música es capaz de superar el examen que supone el ser interpretada y arreglada por una música extraña y ajena, ya la vez, muy grandes tienen que ser unos músicos que, como GIL EVANS y MILES DAVIS, son capaces de captar en toda su profundidad una música española. Sketches of Spain es una de las más sorprendentes interpretaciones de nuestra música que han sido hechas hasta la fecha, y esta grabación tendrá un sitio de honor en ese rincón privilegiado de su discoteca en el que usted sólo guarda las obras maestras.

PACO MONTES

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