Stanley Clarke – Jazz Voyeur 2007

img_1178301110_876.jpgDespués de 7 años, el Teatre Principal ha vuelto, y lo ha hecho con un concierto redondo, el segundo del jazz Voyeur Festival 2007.


Para calentar motores, la Jay kay Band nos ofreció su repertorio de Blues. Este año, la organización del Jazz Voyeur ha aprobado dos asignaturas pendientes, por un lado, la sensible mejora en los precios y por el otro, la incorporación de bandas locales al festival a modo de teloneros.

img_1178301110_876.jpg

Después de 7 años, el Teatre Principal ha vuelto, y lo ha hecho con un concierto redondo, el segundo del jazz Voyeur Festival 2007.

 

Para calentar motores, la Jay kay Band nos ofreció su repertorio de Blues. Este año, la organización del Jazz Voyeur ha aprobado dos asignaturas pendientes, por un lado, la sensible mejora en los precios y por el otro, la incorporación de bandas locales al festival a modo de teloneros.


La primera es una excelente noticia, ya que los precios de otros años hacian complicada la asistencia de un segmento de público realmente aficionado al jazz, que dificilmente podia soportar pagar más de 40-45€ por un concierto. Por lo tanto, ahora ya no hay excusas para no asistir a los conciertos de este año. La incorporación de bandas locales al Jazz Voyeur Festival, es un punto de inicio en la consolidación real del Festival como plataforma para dar a conocer el jazz que se hace en las islas, ofreciendo a los músicos un espacio para darse a conocer, así como la oportunidad de tocar ante un numeroso y entregado público.


En ocasiones, la crítica especializada ha tachado a Stanley Clarke de ser un músico demasiado exhibicionista, pero cuando se posee un virtuosismo tan espectacular como el suyo, lo que para algunos pueda ser exhibicionismo, se convierte en la única forma de tocar. La apuesta de Clarke en el concierto de ayer, es la opuesta a la de otros bajistas que recientemente nos visitaron, como Dave Holland. En escasos momentos desempeña la función de acompañante, para ser en la mayoría de momentos el autentico y único solista, quedando relegados los dos teclados a la función de acompañamiento harmónico.


En muchas ocasiones vemos a bajistas que acompañan los temas de forma magistral, con líneas de bajo o contrabajo perfectas y ocasionales escapadas en forma de solos, que en el caso de Holland destacan por la economía de notas a cambio de un gusto y maestría pocas veces visto. El caso de Stanley Clarke es totalmente diferente, las posibilidades que le ofrece su bajo piccolo para mantenerse en tonos más altos(una versión del bajo diseñado por él mismo junto con el lutier Carl Thompson, una octava por encima del tradicional), le permite unas cotas de expresión, que unidas a su virtuosismo y sentido del ritmo, dan como resultado el espectáculo musical que pudimos escuchar y ver en el Principal.

 

Merece capítulo aparte el momento en el que junto a su contrabajo acústico inició un largo tema a modo de solo, sin más acompañamiento, y dejando claro que además del bajo, también domina el contrabajo con igual maestría. Incluyó en su solo casi todas las formas posibles de tocar, llegando a emular el rasgado de la guitarra flamenca, con arco, slap y poppin', percusión, en fin, el repertorio de recursos de Stanley Clarke da muestra de su genialidad.

Si hay que destacar dos figuras a parte del propio Clarke, son el pianista Ruslan Sirota y el batería Ronald Bruner Jr . El primero es un joven teclista (26 años) de origen ucraniano que hizo las delicias del público, capaz detras de su teclado y piano, de estar a la altura en todo momento.

Este batería es hijo de Ronald Bruner Senior (batería de larga y reconocida trayectoria), y con menos de 25 años, ha conseguido un nivel tras la batería realmente impresionante, y consiguió poner en pie a parte del público, con un largo solo de continuas variaciones estilísticas a modo de pequeños solos encadenados.

El repertorio incluyo el “Song to John” dedicado a John Coltrane, así como el mítico School days (1976) como tema final.

img_1178301122_913.jpg

Reply

Leave a comment.