Peer Wyboris

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Peer Wyboris falleció el 22 de Agosto. Nos abandona un músico que con discreción se convirtió en un referente dentro del Jazz.

Una carrera impecable junto a los mejores, atestigua la magnitud de un músico generoso y lleno de talento que vio catapultada su fama al convertirse en el sustento rítmico de Tete Montoliu.

El pianista Iñaki Sandoval, en cuyo "Sausolito"(2005) participó Peer, nos recuerda brevemente a la persona y al músico.

Iñaki Sandoval Trio en el Jamboree


La aportación de Peer Wyboris al Jazz la define una frase del genio Tete Montoliu, que según Horacio Fumero decía:

 

"'Muchos tocan bien la batería, pero… ¿una hostia del Peer?… eso sí que es jazz".

 

Junto con Fumero integraria la sección rítmica de Tete Montoliu, recibiendoa ambos el definitivo empujón dentro de la escena jazzistica nacional. Su último trabajó resultó ser el primer disco de Iñaki Sandoval "Sausolito", del que tuvimos la suerte de disfrutar en directo y por partida doble en 2007. Cerca estuvo de visitarnos Peer Wyboris, pero su estado de salud se lo impidió por dos veces siendo sustituido por David Xirgu, otro magnífico baterista.

 

 

 

Precisamente, Iñaki Sandoval nos manda amablemente unas palabras sobre un músico que supo entender el Jazz como una forma de ser, siempre fiel a si mismo.

 

 

"Mi relación con Peer se remonta al año 1992, cuando lo escuché tocar junto a Tete y Horacio Fumero en Pamplona.

Con el paso de los años, el destino me dio la oportunidad de tocar con él ya en los últimos años de su vida, y en 2005 grabamos el CD “Sausolito” a trío, junto a Horacio Fumero.

Recuerdo con cariño (ahora, porque en aquél momento estaba cagado de miedo), que el primer día que quedamos para tocar, antes de comenzar dijo que quería que tocáramos él y yo solos, sin bajo, para ver si encajábamos… ¡a temblar! En fin, Horacio ya me había advertido. Cogió la caja y escobillas en mano y se sentó al lado mío en el piano. Recuerdo que tocamos “Like Someone in Love”. Al final me dio un abrazo y dijo: “Ahora ya podemos empezar a ensayar”. Horacio me sonrió desde el otro lado de la sala.

Peer tenía estas cosas, genio y figura. Pese a que mucha gente lo consideraba una persona seria, arisca, etc., Peer era un ser tremendamente dulce y cariñoso. Y muy tímido también, lo que posiblemente dificultaba su relación con los demás. Recuerdo esos momentos en que sonreía en el escenario y me miraba por entre los platos cuando tocaba. Peer se entregaba por completo a la música, dentro y fuera del escenario. Era parte de esa vieja escuela de grandes músicos, pero también de grandes profesionales con un respeto muy grande por nuestra profesión.

En el nuevo disco con el trío, ahora con David Xirgu en la batería, y que se publica en estos días, hemos querido hacerle nuestro pequeño homenaje con una canción en su memoria titulada “Peewy”.

 

Descansa en paz, maestro."

 

Iñaki Sandoval

 

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