Rudy Van Gelder Parte I

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Pocas personas han llegado tan lejos en el mundo de la música sin haber tocado un instrumento. Rudy Van Gelder es el único caso de ingeniero-estrella que se conoce, sin aparentemente haberlo buscado. Blue Note hace unos años editó una serie de discos remezclados bautizando la serie como “Rudy Van Gelder Edition”, todo un reconocimiento a su carrera.

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Pocas personas han llegado tan lejos en el mundo de la música sin haber tocado un instrumento. Rudy Van Gelder
es el único caso de ingeniero-estrella que se conoce, sin aparentemente
haberlo buscado. Blue Note hace unos años editó una serie de discos
remezclados bautizando la serie como “Rudy Van Gelder Edition”, todo un
reconocimiento a su carrera.

Los  inicios

Rudy Van Gelder nació en 1924,  inició su andadura profesional como
optometrista y tenía la música y la grabación como una afición
realizando pequeños trabajos para sellos desconocidos usando el salón
de sus padres como estudio, ese entorno “familiar” sería una constante
durante el resto de su carrera. La historia de Rody Van Gelder va de la
mano de otra auténtica institución del Jazz, el sello Blue Note.

Blue Note vió la luz como sello en el año 1939, sus fundadores  Alfred Lion y Francis Wolff iniciaron el proyecto de Blue Note por afición a la música. Alfred Lion al igual que Van Gelder se
inició en el Jazz por afición desembocando finalmente en un sello que
ha escrito parte de la historia del Jazz. El músico Gil Melle fue el
encargado de unir a Lion y Van Gelder presentándolos y siendo el primer
trabajo de Van Gelder un trabago de la Gil Melle Quintet en 1953.

Bajo el paraguas de Blue Note Rudy Van Gelder tuvo la oportunidad de
grabar a muchas de las estrellas emergentes de la época, gracias  a entre
otras cosas, la habilidad del sello para descubrir a grandes músicos. A
partir de mediados de los años 50 la cartera de trabajos del ingeniero
fue creciendo al igual que su fama y prestigio, trabajando para Blue
Note y para otros sellos. Sus manias, su meticulosidad y sobre todo su
sonido único han contruido la leyenda.

Por el salon de su casa acabaron pasando artistas de la talla de Sonny
Rollins
, Thelonious Monk o John Coltrane, sin embargo cada vez era más
complicado disponer del estudio, despues de todo los padres de Van
Gelder vivian allí, las noches a veces eran interminables para
satisfacer la demanda. Por ello a finales de los 50 Van Gelder decide
por fin contruir su propio estudio, sin ayuda de nadie y de la nada
erige un estudio que con el tiempo se convertiria en uno de los  más importantes del mundo de Jazz.

En el estudio

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El nuevo estudio mantendria el ambiente familiar.
Estaba diseñado para satisfacer todas las necesidades de los músicos de
la época, el estudio de techo alto y completamente de madera tenia
forma de rombo, una iluminación suave y una decoración que ayudaba a
que los músicos se sintieran cómodos, el exterior tenia un aire
nórdico, sin duda un gran salto cualitativo respecto al salon de su
casa. Dentro del carácter puntilloso de Van Gelder, este se esfozaba
por hacer sentir a los músicos como si estuvieran en su propia casa o
en un club de Jazz. Todos estos esfuerzos, fueron claves para conseguir
algunas de las sesiones más recordadas y que quedaron
plasmadas en algunos de los mejores discos de la historia del Jazz.

Mítica era la meticulosidad a la hora de colocar y manipular los
micrófonos (es muy conocida la costumbre de manipular los microfonos
con guantes), su máxima en este aspecto era que si bastaba con un
micrófono no se ponian dos. Van Gelder borraba las marcas de sus
equipos para que nadie supiera lo que utilizaba en sus grabaciones.

En aquella época la prestigio de Rudy Van Gelder era incuestionable y
definitivamente el nuevo estudio haría posible satisfacer la enorme
demanda de sus servicios por parte de los mejores músicos de la época.
A parte de hacer un trabajo como técnico que cláramente agradaba a los
músicos, consiguió la complicidad con la mayoría de ellos necesaria
para que las sesiones funcionaran perfectamente en un buen ambiente. El
propio John coltrane  agradecio a Rudy Van Gelder su trabajo en el disco
A love Supreme uno de los discos más importantes de la historia del
Jazz, grabado en el nuevo estudio cinco años despues de su
construcción.

En el excepcional libro "A love Supreme Y John Coltrane: La historia de un disco emblemático" de Ashley Kah Mcoy Tyner explica  como era Van Gelder en las sesiones y su caracter serio y estricto:

Todos le queriamos, aunque era muy firme en algunas cosas que no podía tolerar, como por ejemplo que entrásemos con comida en la cabina de control: nada de comidas y bebidas. John (Coltrane) fumaba cigarrillos y pipa, pero no creo que nunca llegara a fumar en la cabina de control, quizá fuera, en el estudio. Confraternizaba poco con nosotros…pero cuando ya empezabas a conocer a Rudy y te ponias a hablar con él al final de la grabación, te hacía comentarios de cómo había ido la sesión y a veces se reia. Pero él estaba allí para asegurarse de que todo estuviera listo y durante los descansos lo comprobaba todo, tenía cosas que hacer.

Sobra el estudio jones recuerda:

Vaya, el estudio era perfecto, tenía una acústica perfecta. Rudy era un tipo muy meticuloso…élmismo había  contruido ese lugar. Era como si estuviera en un quirófano operando un ojo. [rie] Se ponía guantes para tocar los micrófonos. "¡No toqueis los microfonos!" Eso nos hacía reír mucho.

En la segunda parte del artículo hablaremos sobre algunos de los discos emblemáticos en los que participó Rudy Van Gelder y su relación con algunos de los músicos más emblemáticos de la historia.

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