Eliane Elias-Jazz Voyeur & AlcúdiaJazz 2009

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Nos vamos a tomar esta cronica un poco
a choteo, hay que decir que eso es posible porque nos lo pasamos bien
en los dos conciertos, aunque no vamos a poder ofreceros imàgenes de lo
que sucedió en el escenario porque a Eliane Elias no le gustan las
fotografias, al menos las que le hacen mientras toca el piano.


Eliane Elias

Jazz Voyeur Festival 200, Conservatori de Palma, 11 de septiembre de 2009, 20:30

AlcúdiaJazz200, Auditori d'Alcúdia, 12 de septiembre de 2009, 22:00

Eliane
Elias
-piano/vocals

Marc Johnson-bass

Ruben
de la Corte
-guitarra

Rafael
Barata
-drums

 

 

A
pesar del escueto vestidito, los estudiados golpes de melena y el
bailecito de baiana que se marcó la de Sao Paulo, su fijación con
las fotografias fue extrema en el conservatorio y absoluta en el
auditorio de Alcúdia, así que os quedais con una copia de la
entrada…

Dejando de lado cuestiones de imagen,
el concierto fue agradable y accesible, al fin y al cabo es imposible
hacer que la bossa nova no lo sea.

 

“Ella” estuvo comedida, aunque tuvo
momentos en que dejó destellos de su calidad al piano. De la voz
poco hay que decir, para el público en general el estandar
internacional y comercial de voz femenina en bossa nova lo dejó
Astrud Gilberto, que literalmente pasaba por allí, así que la
señora de Johnson cumple sobradamente en esa faceta, como ya habia
demostrado en su “Sings Jobim”.

Rubens de la Corte confiere al conjunto
la sonoridad bossanova imprescindible. Su función fue desarrollada
discreta y acertadamente, aunque en algunos momentos la sonoridad
conjunta de piano y guitarra quedó en entredicho.

Rafael Barata es el componente rítmico
que mantiene el referente brasileño constantemente. Cumplió
perfectamente su función y fue capaz de responder constantemente a
unos inicios marcados a menudo por la pianista. Memorables fueron sus
dos solos, especialmente el primero, en el que además de demostrar
su juventud, nervio y gran técnica, retomaba constantemente los
ritmos mas característicamente brasileños, con lo que mantenia el
interés del público. Uno de los solos mas contundentes y coherentes
de los ultimos tiempos.

Ahora viene lo bueno, Mr. Marc Johnson.
Discreto durante toda la actuación, la solidez de su sonido es
impresionante, y constantemente nos recuerda porque Bill Evans le
eligió para su último trio. Es el mismo Marc Johnson que aparece en
la grabación del 12 de diciembre de 1979 en el Balboa club de Madrid,
menos de un año antes de su fallecimiento.

Johnson, de 24 años, militaba en la
orquesta de Woody Herman, y la noche en que hizo una prueba con Bill
Evans en el mítico Vanguard, el maestro diria posteriormente que
antes de acabar el primer tema ya sabia que habia encontrado al
sustituto de Eddie Gómez.

Johnson tiene el punch de los grandes,
el punch que marca la diferencia, el que recientemente hemos oido en
Holland, Mraz, Fumero, Carter y pocos mas…pero ademas tiene ese
lirismo que envolvia a Bil Evans. Sus dos solos principales, tanto el
viernes como el sábado, destilaron una perfección memorable y es de
los pocos contrabajistas de jazz que cuando cogen el arco no te
entran ganas de salir corriendo.

Evidentes repasos a los clasicos de la
bossa, sin evitar tópicos como Chega de Saudade, Desafinado o Garota
de Ipanema,y con recuerdos a Joao Donato, Jobim, Veloso o Gil,
incluso guiños a Gershwin, un concierto agradable con
instrumentistas de lujo.

Posteriormente, parte del público se
desplazo al local del cocinero Pepe Pintos, que ordenó zafarrancho
para la ocasión y reconvirtió su restaurante en bar de excelentes
tapas de inspiración jazzista. Sorprendentemente la artista acudió
con el conjunto de la banda, y después de admirar la obra pictórica
dedicada a ella, el humo de los fumadores hizo que pasase a cenar al
patio interior de local, y eran la una pasada y todavía disfrutaban
de una agradable sobremesa del Jazz Voyeur Festival.

 

 

 

Miquel Munar

 

 

En general cuando sube al escenario alguna artista susceptible de entrar en la clasificación de diva uno ya va desconfiando, Dee dee Bridgewater nos demostró que una es diva, pero tambien que puede ser cercana al público y dejarse la piel en el intento y ¡hasta sudar!. Por el contrario Eliane Elias es un cliché andante de lo que se espera de una “diva” (con fobia a las fotos sin retocar incluida), y al igual que Diana Krall -otra “diva”-, acaba lastrada por esa actitud remilgada que termina por restar pulso al conjunto de su actuación.


Pero que nadie se despiste porque las similitudes entre Eliane Elias y la gélida canadiense terminan aquí, si vocalmente las limitaciones de ambas son evidentes dentro de la absoluta corrección, en lo que al piano se refiere la de Sao Paulo juega en una  liga  que las manos y el currículum de Diana Krall no se pueden permitir.

Centrándonos en la parte musical,  el concierto no sorprendió, los temas que Eliane Elias fue desgranando no supusieron ningúna sorpresa y para desgracia nuestra el piano pasaba en demasiadas ocasiones a un segundo plano en los temas cantados, pero dejando suficientes detalles  como para dejarnos deseando escuchar más siempre dentro de un repertorio de Bossanova que puede resultar un tanto manido.

Y es que Eliane Elias esconde mucha música pese a la evidente intención de resultar asequible a un amplio abánico de público. Los detalles musicales que salian del piano nos hacian desear a la Eliane Elias de “Everything I Love” o “Solos & Duets”, pero al segundo tema vimos que nos tendríamos que conformar con la vertiente más comercial de “Bossanova stories”

El batería Rafael Barata dejó para el recuerdo sendos solos de batería prodigios de ritmo y originalidad que arrancaron los aplausos de un público ávido de un poco de marcha. Rubens de la corte cumplió a la guitarra el poco tiempo que estuvo en el  escenario saliendo airoso de la siempre complicada labor de compartir espacio con un piano.

La noche transcurrió sin demasiadas sorpresas musicales hasta llegar al último tema de la noche, en el queEliane Elias interpretó  una inspirada versión del tema  “desafinado” en la que un Marc Johnson impecable pero discreto hasta el momentó se sacó de la manga uno de los mejores solos de contrabajo que hemos escuchado en mucho tiempo haciendonos olvidar hasta el nombre de la señora del piano.

Tres ideas nos quedaron claras al finalizar la velada. La primera es que deseamos fervientemente que Marc Johnson venga en trio a visitarnos, si ella toca el piano y no canta puede venir.

La segunda es que en términos de Bossanova, al final, todas las cantantes se parecen a Astrud Gilberto, en mayor o menor medida nos pongamos como nos pongamos.

Y la tercera es que fue una alegría ver el Auditori de Alcudia hasta la bandera, un auténtico acto de justicia para un festival que encauza la senda de la consolidación con unos carteles cada vez más atractivos.

 

 

Miquel  Àngel Daniel

 

PD. Ahora que ya nos hemos soltado el
rollo, aquí tenéis una fotografía que pudimos hacer a una
distancia prudencial para que no nos viese…Si quereis ver más fotos podeis visitar la galería dl fotógrafo Uli Fuchs aquí

eliane_elias_band.jpg

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